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Sociedad de Las indias Electrónicas Grupo Cooperativo de Las Indias

Analizando Redes Sociales (II)

05 ene 2005

Tras unos conceptos de análisis estático de redes sociales, nos centramos en la propagación de ideas dentro de una red. Un proceso que nos revelará algunas ideas clave sobre la estructura de la gran red social y nos dará las primeras pistas sobre cómo se transmiten en ella las ideas.

Como remarcaba Watts los defensores del análisis estático “en vez de entender las redes como meros conductos através de los cuales la influencia se propaga según sus propias reglas, han tratado a las propias redes como una representación directa de la influencia“. Podríamos definir influencia como la probabilidad asociada a un nodo de transmitir o impedir la transmisión de nuevas ideas o pautas de comportamiento en la red. En este marco, la instantánea de la red en un momento dado sólo puede referir una información parcial y a menudo confundirnos sobre las tendencias y los flujos que más pueden interesarnos en el análisis: la propagación (de info en la red) y la transformación (de los vínculos que le dan forma).

Por ello entender la influencia y cómo se manifiesta realmente en las redes supone en primer lugar tener una representacion real de como la gran red social se estructura y fluye la información en ella (para lo cual la información empírica, tamizada por el análisis estructural nos será muy útil). En segundo lugar tener una teoría del comportamiento que permita predecir en ese contexto cómo y cúando los nodos van a dar paso a la información. En tercer lugar esa teoría debería discernir qué vínculos van a ser usados prioritariamente por el nodo. En cuarto lugar deberíamos poder predecir los resultados agregados de la transmisión de información de los nodos y por último inferir de ese resultado cómo va a ser la dinámica de la red, cómo los nodos van a romper o generar vínculos en función de sus propios objetivos.

El mundo es un pañuelo

Stanley MilgramUn día, lejos de nuestra ciudad, tomamos un tren y comenzamos a conversar con el pasajero del asiento de al lado. La conversación se anima, se pasa de las generalidades al relato de los propios mundos de cada cual y en un momento descubrimos conocidos comunes… y es que “el mundo es un pañuelo“, o como se diría en inglés “what a small world it is“. En 1967 el controvertido psicólogo social Stanley Milgram (foto de la derecha) realizó un experimento original: seleccionó cincuenta personas a las que entregó un mensaje para un único destinatario. El mensaje sólo podía ser entregado a un conocido o, por estos, a otro conocido, hasta alcanzar el objetivo final. El experimento no salió muy bien las primeras veces, con una tasa de recepción final del 5% (cosa que no impidió a Milgram publicar los resultados y abrir un debate que ha sido sumamente fértil). En sucesivos intentos la tasa de recepción se elevó incluso hasta el 97%. Poco a poco una idea emergió de los experimentos, la de los seis grados de separación: cualquier persona podría llegar a cualquier otra siguiendo tan sólo seis pasos de “amigos de amigos” (en ingles “friend of a friend” o FOAF).

¿Por qué no creemos en la venta piramidal?

¿Sorprendente? Si aplicásemos la lógica de la venta piramidad no debía de serlo. ¿Quién no conoce a cien personas? Si cada una de ella conociera a otras cien (distintas), en dos grados podría llegar a 10.000 personas y en seis grados a más de 9000 millones, lo que es bastante más de la población mundial.

Pero la cuestión es que en realidad es muy posible que comparta la mayor parte de mis conocidos con mis contactos de primer grado. Si “limpiásemos” del listado de conocidos de cada uno de estos de los que ya han aparecido previamente como conocidos directos míos, es muy probable que muchos de ellos no llegaran al centenar de contactos. Por eso recibimos los mismos mensajes de email en cadena varias veces, se repiten las convocatorias por SMS en el móvil y definitivamente la venta piramidal nos parece un timo para sacarle los cuartos a la familia y el entorno más cercano.

Este fenómeno se llama clustering y podríamos definirlo como la tendencia que tienen dos conocidos comunes a un tercero a conocerse entre si. O dicho a la manera del análisis de grafos, la tendencia a que dos nodos conectados a través de un tercero se conecten directamente entre si.

El clustering hace que la gran red social se parezca más a una red de redes que a una única red muy interconectada. En el lenguaje del análisis estructural diríamos que la red social real tendería representarse como un conjunto de “clusters” unidos entre si por puentes locales. Son estos puentes los que permiten que sólo haya seis grados de separación media en una red social amplia dándonos la impresión de que “el mundo es un pañuelo” (el “Small World Phenomenon“).

Claro que para que los puentes reduzcan tanto el número de grados de separación medio en grandes poblaciones hace falta algo más que su existencia. Los puentes garantizan la existencia de uno o más caminos entre dos nodos, no que los caminos geodésicos tengan pocos grados. Para eso hacen falta que los nodos de los que surgen los puentes sean verdaderos conectores (“hubs”), que estén muy conectados con distintos clusters y conectados entre si. Dicho de otro modo, los conectores son nodos de fácil acceso desde distintas subredes.

El fuerte poder de los vínculos débiles

En 1973 el sociólogo Mark Granovetter realizó un famoso estudio sobre dos comunidades bostonianas que se movilizaban frente las consecuencias del crecimiento urbano. De este estudio emergía la idea de que la coordinación social dependía, a la hora de la verdad no tanto de los vínculos fuertes como las relaciones familiares, de amistad o de cuadrilla, como de los vínculos débiles establecidos con anterioridad con otros actores con los que hasta entonces habían tenido poco o ningún contacto. En un estudio posterior corroboró esta idea estudiando qué contactos servían realmente a la hora de encontrar trabajo. Granovetter llamó a este fenómeno la fuerza de los vínculos débiles.

Y esa fuerza debería impulsarnos un par de reflexiones: en primer lugar que en el grafo de una red las claves pueden estar jústamente en aquellos lazos que, en el análisis estático parecen menos relevantes, enlaces que “ensucian” el mapa y que muchas veces se borran para “facilitar el análisis”. Los límites de la propagación vienen determinados por vínculos débiles, poco llamativos. En segundo lugar y en parte por lo mismo que los vínculos que unen a los hubs entre si y con las redes que conectan probablemente serán también “débiles”.

Libre vinculación y leyes potenciales

Los conectores cumplen una función social: minimizar los caminos geodésicos entre nodos, hacer que el mundo sea un pañuelo. Surgen en general en todas las redes que crecen por agregación de nodos y en las que los propios nodos pueden determinan a quién se vinculan. Estas redes se llaman free scale networks) y fueron estudiadas por el profesor Barabasi quien las popularizó en su libro “Linked“. En ellas los conectores surgen de manera espontánea obedeciendo una ley potencial.

La razón de fondo es sencilla: si abro un aeropuerto en Cuenca lógicamente será más útil que los vuelos vayan a Madrid o Londres que a Reus, porque desde ahí los viajeros tendrán que hacer menos escalas para llegar a cualquier lado. ¿Qué quiere decir ley potencial? Pues que si relacionamos el número de nodos (y) con el de vinculos que soporta cada nodo (x), nos encontramos con funciones del tipo y= k* x-n. Es decir, que el número de nodos que sólo tienen un enlace será una potencia del número de enlaces que soporta el nodo más conectado. Al exponente n se le llama el grado de la función o escala de la red. Empiricamente redes como las formadas por el contagio de enfermedades de transmisión sexual, Internet o el sistema aéreo de transporte han demostrado funcionar así.

Los conectores surgen por tanto, a consecuencia de los intereses y la estrategia de vinculación de los propios nodos de la red, en especial de los “recien llegados”. Pero los hubs no sólo son actores pasivos buscarán mantenerse arriba en la dura carrera de la ley potencial, en la que un vínculo perdido puede hacerte caer varios escalones en el escalafón y lógicamente aceptarán todos los enlaces. Son actores no controvertidos, simpáticos a todos. Y por lo mismo su agenda estará hecha fundamentalmente de vínculos débiles.

Por otro lado, se trate de un aeropuerto, de un relaciones públicas o de un confidente policial, saben que su función y su peso en la comunidad derivan de su función como interconector y su objetivo es interconectar para mantener su estatus en una red siempre en crecimiento, siempre cambiante. Por ello, su estrategia de propagación será normalmente pasiva. Pasarán la mayor de las veces la info sin más, pues no tienen otra interés que su consolidación. En realidad los conectores son “usados” por los dinamizadores de la red que normalmente no son hubs.

Promiscuidad y contagio

Evidentemente esto es así en redes de contactos, en las redes de afinidad entre bloggers, etc. Pero no tanto en otras redes como las formadas por contagio de ciertas enfermedades. Como sugeria Juan Urrutia en su libro “Economía en Porciones“, si las probabilidades de “contagio” fueran escasas para un sólo contacto con una persona infectada, incrementándose la probabilidad con el número de contactos, un individuo fundamentalmente “promiscuo” como un hub, que tiene muchos contactos pero poco intensos (vínculos débiles), podría tener probabilidades relativamente pequeñas de verse “infectado” él mismo y por tanto de transmitir la información. En redes así la información de ese tipo rara vez dejaría de ser “local”, de estar confinada a los límites del cluster en el que nació.

Trasladando todo esto a la propagación de ideas en red nos permite alcanzar una idea importante: el carácter de los vínculos determinará los límites de la propagación dependiendo de lo que esos vínculos signifiquen socialmente. Dos arquitecturas de red iguales pueden llevarnos a resultados de propagación muy diferentes aunque los actores sigan estrategias similares.

Para analizar redes sociales necesitaremos además conocer qué dinámicas siguen los contagios y las epidemias en redes. Será en nuestro próximo capítulo.

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Natalia Fernández, socia fundadora de La Sociedad de Las Indias Electrónicas
La Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas, cabeza del Grupo Cooperativo de las Indias, es una consultora de innovación, inteligencia y redes con oficinas en Madrid y Montevideo.

El Grupo Cooperativo de las Indias entiende el mundo desde la lógica de las redes y el compromiso con la democracia económica y la transnacionalidad. Creamos conocimiento, productos y servicios empoderadores para las personas, las comunidades y las organizaciones con herramientas innovadoras que refuerzan la sostenibilidad social y medioambiental de sus proyectos.

Grupo Cooperativo de las Indias

En la Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas nuestros fuertes son la innovación corporativa, social y de negocio, el desarrollo local y regional, la diplomacia corporativa y la inteligencia de fuente pública, especialidades basadas todas ellas en el análisis dinámico de redes sociales. La Bitácora de las Indias, el primer blog corporativo que existió en el mundo, analiza tendencias en todos estos campos.

La innovación de negocio consiste en pensar, diseñar y poner en marcha nuevas formas de negocio que ayuden a las empresas a redefinirse empoderando a su entorno y a la sociedad. Ejemplos recientes del trabajo indiano en este campo serían BBVA para quien realizamos informes de oportunidades organizativas y tecnológicas y Szena, una compañía de software de riesgos con la que trabajamos en la liberación del código que permitirá a los bancos ser más transparentes, nutrirse de propuestas de una comunidad global de expertos y a universidades de todo el mundo desarrollar innovación en un campo hasta ahora reservado para los que podían pagar licencias millonarias.

Innovación social y desarrollo regional son otros dos productos que van de la mano. Se trata de aumentar el capital social de los ciudadanos mediante programas de generación de red.

La diplomacia corporativa consiste en empoderar a los ejecutivos y directivos de una organización para que cuando llegan a otro país, a un nuevo mercado o se dirigen a un nuevo sector social puedan convertirse en interlocutores sociales reconocidos. La mayor parte de las empresas comprende ya que a largo plazo sólo se triunfa cuando la sociedad las entiende como una herramienta de sus propios intereses y bienestar. Sin embargo las empresas tienen problemas para establecer conversaciones significativas con el conjunto de la sociedad civil. Hay una parte de formación, de conocimiento cultural, histórico y social que es obvia, pero también hay otra que consiste en “mapear” interlocutores sociales, escuchar y dirigirse a los críticos de igual a igual y establecer conversaciones de las que surjan primero el respeto, luego la confianza y finalmente la cooperación.

En todos estos productos es fundamental el análisis de redes sociales y la inteligencia de fuente abierta. Este tipo de análisis de inteligencia empresarial se llama de “fuente abierta” porque se elabora a partir de información pública (blogs, periódicos, publicaciones universitarias, etc.). Se trata de hacerse una imagen cabal del tejido social real, sus líderes -normalmente no institucionales- y sus estrategias. Sólo de ese modo es posible establecer una interlocución social. Un ejemplo sencillo de trabajo en este campo sería el mapeo de la blogsfera latinoamericana que realizamos para la Secretaría de Estado de Iberoamérica del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación del Gobierno de España en el marco de la última cumbre Euro-Latinoamericana.

Anuncio de la Sociedad de las Indias Electrónicas (detalle)
La Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas fue fundada como sociedad limitada con 3007 euros de capital el 2 de octubre de 2002 por Natalia Fernández, Juan Urrutia y David de Ugarte. Partían sin cartera de clientes, con el capital social mínimo pero con la experiencia social del primer ciberactivismo europeo y la experiencia empresarial de Piensa en Red que había sido la primera desarrolladora europea de software de gestión en movilidad y creación de redes sociales.

Los comienzos fueron económicamente muy duros para una compañía casi desconocida sin capital ni agenda. Para darse a conocer en medio de lo más duro de la crisis de las puntocom crearon la primera bitácora empresarial del mundo: la Bitácora de las Indias (a la izquierda de esta columna). Pronto llegó el primer cliente: la Federación de Empresas Distribuidoras de Gases Licuados del Petróleo y otros clientes que buscaban sobre todo mejorar el aprovechamiento comercial de su esfuerzo en la web, como Meliá o Nupik.

Mientras los pioneros luchaban por despegar, desarrollaron también las técnicas de análisis de redes sociales que les permitirían ofrecer servicios de mucho más valor añadido y asumir los primeros proyectos relevantes. El primero de ellos llegaría en la primavera de 2003, asesorando la candidatura de Belloch a la alcaldía de Zaragoza. Se trata del primer caso documentado de análisis de redes sociales para elaborar la estrategia de una campaña electoral. Y fue un éxito.

A finales de 2003 llegaría un contrato con Telefónica —desarrollar e implementar las primeras novelas para móviles fuera de Japón— y a partir de ahí la empresa despegaría con cada vez más y mejores clientes. Tras el 11M trabajamos con el Consejo Consultivo de Castilla- La Mancha en el desarrollo y articulación del debate virtual del foro Armas y Letras: la guerra y el Derecho en el IV centenario de el Quijote.

Llegan entonces nuestros primeros grandes proyectos: una importante farmaceutica y una de las principales empresas europeas de gestión medioambiental a los que el análisis de redes sociales en ámbitos informales de decisión les servirán para diseñar sus estrategias regulatorias y su proyección pública.

Usando la misma metodología, en 2006 desarrollaremos para Turismo de Andalucía el primer análisis de red de creadores de opinión en la Internet informal que se hacía a nivel mundial en un sector en el que el 75% de los destinos se deciden en la red.

La Sociedad llegará a su madurez a partir de 2007, bajo la dirección de su actual gobernadora, Natalia Fernández, que consolidará el posicionamiento de la empresa y ampliará su cartera de clientes, iniciando un crecimiento sostenido de la facturación que haría después posible la internacionalización de nuestra presencia en el mercado y la transformación en sociedad cooperativa el 18 de septiembre de 2009.

En ese periodo fundamos la desarrolladora de software libre Feed the Ivy SL, creadora del servicio feevy.com posteriormente vendido al grupo BBVA, para quien la Sociedad de las Indias empezaría a trabajar -y continúa hoy- como consultora de innovación, desarrollando proyectos como la blogsfera BBVA, la primera blogsfera corporativa de un gran banco transnacional y emitiendo regularmente informes sobre oportunidades sociales, organizativas y tecnológicas para el banco.

En 2007 asesoramos utilizando técnicas de análisis de redes sociales y posicionamiento estratégico a la expansión en América Latina de un importante grupo inversor español con intereses en el sector energético.

En 2008, también en asociación con el Area de Innovación de BBVA y con la editorial El Cobre lanzamos la primera colección de libros de autores contemporáneos en dominio público: la Colección Planta 29.

El 18 de septiembre de 2009 nos transformamos formalmente en cooperativa. Para entonces, nuestra forma de trabajo ya nos había llevado a un ratio de ingreso/persona varias veces superior al de las grandes consultoras.

El 9 de febrero de 2010 iniciamos formalmente a la puesta en marcha del Grupo Cooperativo de las Indias integrando en la estructura a la Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas y poniendo en marcha el proceso de elaboración de estatutos e inscripción en registro del nuevo grupo, con la idea de ampliar nuestra oferta de servicios a nuevos campos en sinergia con nuestras participadas y nuestras áreas de experiencia tradicionales.

Hoy nuestra cartera de clientes se extiende por América Latina y España y se desarrolla en ámbitos tan diversos como el fomento del emprendimiento, la inteligencia de negocio para grandes grupos industriales en transnacionalización y la comunicación social y política.

Colección Planta29

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