Por David de Ugarte
En menos de mes y medio de travesía, la bitácora de Arcadi Espada se ha convertido en todo un fenómeno social. Exultante y lúcido con los primeros resultados, el periodista pasó una tarde comentando sus exploraciones en las Indias Electrónicas con Natalia Fernández, David Rojo y David de Ugarte.
A mi, desde pequeñito, esto de escribir gratis me había preocupado mucho, nos cuenta al poco de comenzar la conversación, sin embargo tras sólo un mes en la blogsfera el día en que a las once no esté actualizado mi blog, podéis preocuparos. Arcadi Espada es la última incorporación a un selecto grupo de ilustres autores del mundo offline que dieron el salto al online como Juan Urrutia, Suso de Toro o Mariano Gistaín, un genio que me ha ayudado mucho.
Con la primera ronda de cafés, las primeras reflexiones: Internet es la noticia más importante para la cultura desde que se inventó la imprenta, no sólo para la filatelia o la informática, para la cultura, remarca. Algo a lo que la prensa sigue en buena medida ajena: en mi profesión hay gente que presume de no usarlo. Cuando David Rojo le pregunta por qué cree que a diferencia de Howard Dean, Zapatero o Rajoy no apuestan también por desarrollar su propia bitácora, se muestra contundente: Para hacer un blog hay que saber escribir. Uno de los problemas de Internet en España fue que llegó mucha gente analfabeta que confiaba en la tecnología como sustitutivo. Y no. Rajoy y Zapatero no hacen blogs porque no saben escribir, no es lo mismo Zapatero que Malraux.
Pero el aspecto más interesante de la experiencia bitacorera de Arcadi está siendo el propio hecho de escribir: No sé como adaptaré al papel este libro, utilizo de manera constante los recursos del medio, sobre todo los enlaces. Y es que las bitácoras abren fascinantes posibilidades para la escritura. Yo he aprendido más en este mes y medio haciendo la bitácora que leyendo los libros que están publicados sobre escritura electrónica. Libros que dejan al autor la sospecha de que los autores probablemente no han escrito para la web ellos mismos, pues tienen reflexiones muy banales, hay libros que son ridículos. Una experiencia que nos confiesa, le está impulsando a escribir un libro sobre la escritura digital.
La escritura digital es una escritura a lo hondo, que acaba con el mito del formato y con ese personaje nefasto en los periódicos que era el diseñador, nos asegura, pongo ocho u ochenta líneas según lo necesite. Destaca la naturaleza hipertextual de la escritura online: lo enlaces dan la posibilidad de dar el contexto, pero también de hacer guiños a los lectores, abren una escritura "en cebolla" que permite distintos niveles de lectura. Los enlaces sí que te permiten discriminar el mensaje en función del nivel de cada uno de los lectores.
Lo que no ve Arcadi es antagonismo entre las bitácoras y los periódicos online, dado que se fundamentan en contratos tácitos distintos entre lector y redactor: el periodismo es mediación, parte de un mandato "vaya y dígame que ha pasado, no qué dicen otros que ha pasado". Es decir, el periodismo funciona en el interior de un pacto de confianza que puede no tener nada que ver con el blog. La función del periodismo sería relatar la realidad desde el punto de vista de un observador independiente, una función que no acaba con la Sociedad de la Información: lo que no puede ser es un mundo sin mediación, la existencia de un observador independiente es una característica de la democracia, otra cosa es que el periodismo haya de tener cada vez más de análisis, algo diferente de las bitácoras, en las que hay una superficie en la que un señor, como moderador de una actividad intelectual, hace rodar un tema por la mesa.
Transmitimos a Arcadi nuestro miedo a que la web española en vez de generar una masa crítica de bitácoras y emisores-receptores, reproduzca la división del mundo off-line entre unos y otros. Un proceso que parece entreverse en la tendencia a que el debate no se produzca tanto entre las bitácoras como dentro de ellas, en los sistemas de comentarios. Arcadi comparte nuestras dudas sobre el horizonte de este tipo de tendencias, pero tiene claro que independientemente de la forma que tome la red de intercambio intelectual es lo importante: aunque la gente tiende a hablar de Internet en términos miserables y castizos la capilaridad del conocimiento que produce permite una red de aprendizaje como nunca antes había existido. La web es un impresionante ejercicio de filantropía colectiva, reconoce y asegura que le gustaría que su blog sirviera para poder devolver una mínima parte de lo que Internet me ha dado.
Cuando nos despedimos nuestra compañera Natalia Fernández le pregunta si no se animará a lanzar una nueva bitácora sobre i-mode. Arcadi no lo descarta en absoluto. Y de hecho... parecía animado.