Por David de Ugarte
En octubre de 2002 nacía la Bitácora de las Indias. Era la primera bitácora de una empresa en España y anunciábamos "las empresas se pasan al blog". Dos años después la dinámica impuesta por la publicación regular de análisis nos ha hecho evolucionar y cambiar profundamente. Pero la tendencia global ha cambiado: ahora son los blogs los que se hacen empresa. El poder de las redes identitarias transforma a sus propios nodos.
Octubre de 2002: Fundábamos la Sociedad de las Indias Electrónicas con 3000 euros. Nunca hemos tenido un crédito ni una ampliación de capital así que teníamos que darnos a conocer con mínimos costes promocionales. Sobre todo cuando estabamos orientados fundamentalmente al marketing de red. Y si queríamos poder sobrevivir, el camino elegido tenía que suscitar confianza en nuestros conocimientos y generarnos clientes a corto/medio plazo. Así que comenzamos a escribir y a aprender a escribir. Uno de nuestros primeros artículos titulaba Las empresas se pasan al blog.
Dos años después, cuando vamos camino ya del segundo centenar de artículos, no sólo hemos conseguido sobrevivir, sino que somos algo completamente diferente: lo que era una microempresa aislada ha generado un entorno de red en el que docenas de personas en distintos núcleos y subredes independientes colaboran en un esfuerzo no ya sólo empresarial, sino también asociativo e informativo por dar continuidad y desarrollar lo aprendido en estos años. Nosotros mismos hemos cambiado profundamente: hemos pasado de estar centrados en el marketing de red a poder trabajar como el primer "think-tank" español especializado en redes sociales. Ya no sólo asesoramos campañas sino todo tipo de acciones y organizaciones dispuestos a actuar en red o dar el salto a la sociedad red. ¿Qué nos ha cambiado? ¿Qué ha dado valor a nuestro trabajo en el mercado al punto de reposicionarnos tan radicalmente en tan poco tiempo? Básicamente esta bitácora y sus análisis. Nuestra publicación ha dado forma a la manera en la que nuestro entorno nos percibía y generando un nuevo tipo de demanda que a su vez nos ha ido permitiendo especializarnos en las aplicaciones prácticas de la lógica y la teoría de redes mucho más allá del marketing en Internet.
Pero no sólo los blogs transforman a las empresas que los impulsan, también se transforman a si mismos y ¡¡dan paso a la formación de empresas!!. El último ejemplo nos lo trae Amaya del Amo. En abril dábamos la noticia del lanzamiento de su blog "La Yihad vista por los árabes". Le movía entonces el deseo de dar a conocer, en pleno debate español sobre el 11M y AlQaida, el punto de vista de la prensa árabe. Un impulso que le llevó este pasado verano a sacar una segunda web: "El Correo Arabe", donde cada día traduce los principales titulares de la prensa internacional arabófona para el público de lengua española.
La idea original era traducir los titulares para que el público tuviera algo así como el "programa" del día a día del debate en el mundo árabe, nos cuenta Amaya, pero pronto comencé a recibir peticiones de lectores que me pedían resúmenes o traducciones de algunos artículos (...) al principio los hacía pero pronto no daba abasto. Además algo le llamó pronto la atención: la mayor parte de los artículos que me pedían que tradujera completos eran en realidad los menos ligados a temas políticos o de actualidad sino a intereses específicos de empresas, periodistas o grupos de estudio universitario; es más, no estaban interesados tanto en traducciones como en hacer un seguimiento, en la posibilidad de darle continuidad y recibir análisis. El blog le había llevado a descubrir un nuevo mercado.
Así Amaya impulsa ahora la Sociedad Battuta, una empresa de traducciones árabe-español-árabe que, siendo asequible, va más allá de competir en precios, ofreciendo nuevos servicios de seguimiento de medios y análisis que hasta ahora ninguna agencia especializada ofrecía.
Es un viejo tópico que el verdadero marketing no consiste en convencer a los demás de que necesitan nuestro producto. Sino en descubrir qué quieren los demás que nadie les ofrece para ponernos a producirlo. La mayor parte de los servicios y aún más los ligados a red no son ni mucho menos "commodities", no están perfectamente estandarizados y el mercado no compite -principalmente- sobre precios. Precisamente por eso el "quién" importa. Y preguntarse por el "quién" es hacerlo por la identidad, evaluar la confianza, entrar en el terreno y la lógica de las redes sociales identitarias.
Así, desde el punto de vista de las posibilidades de negocio las bitácoras actuan en un doble sentido:
Como adelantábamos hace dos años, las bitácoras están cambiando la red, devolviendo el protagonismo a las redes civiles sobre las ruinas de las puntocom, cambiando las formas de protesta, de movilización, de hacer política... y de paso llevando su lógica, que es la genuina de la red, también al terreno empresarial.
Dos años después de que comenzáramos a publicar, la revolución de las bitácoras está lejos de poder darse por concluída, sigue transformando la red y sobre todo a los que la hacemos, los nodos, mayores o menores, que publicamos y leemos, que trabajamos y nos relacionamos cada día en ella.