Ya somos 1332 suscriptores de la RSS indiana. ¡Únete! RSS indiana

Sociedad de Las indias Electrónicas Grupo Cooperativo de Las Indias

Creative Commons 0: ¿un cero a la izquierda?

25 ago 2009

Una de las reinvenciones más llamativas de este año fue Creative Commons 0, una licencia en todo similar al Dominio Público que sin embargo tan sólo obtuvo un eco crítico.

Para los críticos con el régimen actual de la mal llamada propiedad intelectual, Creative Commons no ha resultado sino una decepción:

Que el 70% de los usos sea No-Comercial implica de facto que la info no está disponible para crear productos derivados para la mayoría de las personas: preguntémonos qué le ocurriría al DJ si tuviese que pagar por reutilizar canciones que otros ya ha rentabilizado al crearlas, o qué si el abogado tuviese que hacerlo por usar la legislación para realizar sus informes, o qué sería del programador si tuviese que pagar por reutilizar en sus desarrollos código de otros. Lo más probable es que no pudiesen hacer su trabajo. Al menos de forma legal, claro.

La cuestión es que Creative Commons nunca se planteó cuestionar el monopolio legal de los autores ni ejerció crítica alguna a su pretendida función como incentivo para la creación, hoy innecesaria cuando no contraproducente.

Creative Commons es un sistema de licencias que facilita al autor la oportunidad de compartir algunos privilegios otorgados por el monopolio manteniendo una reserva sobre algunos otros (some rights reserved). El resultado es inevitablemente un refuerzo del sistema bajo la ilusión de una liberalización. Aunque de hecho, el uso libre de las creaciones e invenciones se haga más difícil que nunca por la misma heterogeneidad de los grados en los que una u otra obra se acoge al monopolio.

Como comentaba F. Puga:

Si para usar el trabajo de alguien tengo que preguntar a un abogado que es lo que me permite o no la licencia estamos en lo de siempre.

Incorporar ocho años después un equivalente rebranded del Dominio Público realmente no hace a Creative Commons más útil frente a los efectos nocivos del actual régimen de Propiedad intelectual… si es que alguna vez generó algo más que estética y confusión.

Un régimen de privilegios legales nunca podrá cambiarse desde un sistema de licencias por muy detalladas que sean estas. Sería como pensar que un graduado voluntario en las formas de trato a los esclavos podría acabar con la esclavitud, cuando sólo la reforma legal puede .

Es más, como demuestran las cifras de CC, ni siquiera sirve para impulsar ese procomún libre que necesitamos en todos los campos para ganar fuerza y paliar los efectos de una legislación contraproducente.

CC ha conseguido ser una marca cool, generar la ilusión de un procomún que en más del 70% de los casos ni siquiera lo es, convirtiendo al otro 30% que hace una devolución real en mera comparsa, en hoja de parra de un movimiento que pretende suplantar el cuestionamiento del monopolio con una opción individual engañosa.

Ocho años después, para cualquiera que confiara en que CC podría suponer un desgaste para el régimen de propiedad intelectual, Creative Commons sólo puede resultar en fracaso y decepción.

El movimiento devolucionista no tiene fundaciones, estructuras… ni siquiera una web oficial. Pero no es de extrañar que cada vez, en la red, más páginas acaben con la expresión: hace devolución expresa de ellas al Dominio Público.

Añade tu comentario

9 Comentarios a “Creative Commons 0: ¿un cero a la izquierda?”

  1. conocimientoabierto.es/

    Yo me refiero a CC como la Sopa de Letras desde que confundí un CC-by-sa con CC-by-nd. Pensé que sa (share alike) significa no poder hacer obras derivadas, mientras que es sólo replicar la licencia, y es nd lo que no permite hacer obras derivadas. Si a mi, que me interesa el tema me resulta confusa toda esa terminología supongo que para los que sólo quieren remezclar será peor.

  2. conocimientoabierto.es/

    Por cierto soy fpuga, pero me he cambiado de blog hace poco y todavía no se como hacer que el openid ponga mi nombre en lugar de la url

  3. David de Ugarte

    Hola!! Todo un honor tenerte por aquí. Descubrí ayer la mudanza de tu blog y ya tienes un nuevo suscriptor :)

  4. Oier

    Dentro del marco de la devolución al dominio público, existe algún mecanismo para que el titular de los derechos morales (el autor) sea notificado cuando alguien hace uso de su obra?

  5. David de Ugarte

    Obviamente puedes pedirlo, pero si se convirtiera en algo sobre lo que tuvieras un control efectivo estaríamos en la misma que con la sopa de licencias… un nuevo coste de transacción.

    Entiendo la preocupación. Yo de cuando en cuando busco en Google books a ver si mis libros aparecen en bibliografías de otros libros… pero bueno, busco yo, no me notifica nadie nada y es lógico, yo tampoco busco y escribo a los autores que cito en mis trabajos para avisarles.

  6. Oier

    Entendido David.

    De todas formas, pienso que no estaría de más que, en el relato de derechos y obligaciones de quien recibe la obra y pretende utilizar parte de la misma, se le solicite amablemente que notifique (facilitando una vía de contacto como el e-mail para ello) dónde puede accederse a la obra derivada. Simplemente eso.

    ¿Cómo lo ves?

  7. David de Ugarte

    Yo lo he hecho más de una vez y te diré que mucha gente, sobre todo cuando se trata de usos elaborados (libros, etc. no posts) es un encanto y escriben… y hace una tremenda ilusión! :)

  8. Oier

    Gracias David.

    En el fondo, lo más importante para el autor es esa satisfacción percibida del hecho de saber que una creación propia aporta el suficiente valor a alguien como para que la utilice posteriormente.

    Ya te contaré en qué acaba esto.

    Un abrazo.

1 Trackback/Pingback

  1. Siempre hay que poner la licencia « Conocimiento Abierto

    [...] raíz de un post de David de Ugarte de hace un par de días me di cuenta de que todavía no había explicitado la licencia de este [...]

Natalia Fernández, socia fundadora de La Sociedad de Las Indias Electrónicas
La Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas, cabeza del Grupo Cooperativo de las Indias, es una consultora de innovación, inteligencia y redes con oficinas en Madrid y Montevideo.

El Grupo Cooperativo de las Indias entiende el mundo desde la lógica de las redes y el compromiso con la democracia económica y la transnacionalidad. Creamos conocimiento, productos y servicios empoderadores para las personas, las comunidades y las organizaciones con herramientas innovadoras que refuerzan la sostenibilidad social y medioambiental de sus proyectos.

Grupo Cooperativo de las Indias

En la Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas nuestros fuertes son la innovación corporativa, social y de negocio, el desarrollo local y regional, la diplomacia corporativa y la inteligencia de fuente pública, especialidades basadas todas ellas en el análisis dinámico de redes sociales. La Bitácora de las Indias, el primer blog corporativo que existió en el mundo, analiza tendencias en todos estos campos.

La innovación de negocio consiste en pensar, diseñar y poner en marcha nuevas formas de negocio que ayuden a las empresas a redefinirse empoderando a su entorno y a la sociedad. Ejemplos recientes del trabajo indiano en este campo serían BBVA para quien realizamos informes de oportunidades organizativas y tecnológicas y Szena, una compañía de software de riesgos con la que trabajamos en la liberación del código que permitirá a los bancos ser más transparentes, nutrirse de propuestas de una comunidad global de expertos y a universidades de todo el mundo desarrollar innovación en un campo hasta ahora reservado para los que podían pagar licencias millonarias.

Innovación social y desarrollo regional son otros dos productos que van de la mano. Se trata de aumentar el capital social de los ciudadanos mediante programas de generación de red.

La diplomacia corporativa consiste en empoderar a los ejecutivos y directivos de una organización para que cuando llegan a otro país, a un nuevo mercado o se dirigen a un nuevo sector social puedan convertirse en interlocutores sociales reconocidos. La mayor parte de las empresas comprende ya que a largo plazo sólo se triunfa cuando la sociedad las entiende como una herramienta de sus propios intereses y bienestar. Sin embargo las empresas tienen problemas para establecer conversaciones significativas con el conjunto de la sociedad civil. Hay una parte de formación, de conocimiento cultural, histórico y social que es obvia, pero también hay otra que consiste en “mapear” interlocutores sociales, escuchar y dirigirse a los críticos de igual a igual y establecer conversaciones de las que surjan primero el respeto, luego la confianza y finalmente la cooperación.

En todos estos productos es fundamental el análisis de redes sociales y la inteligencia de fuente abierta. Este tipo de análisis de inteligencia empresarial se llama de “fuente abierta” porque se elabora a partir de información pública (blogs, periódicos, publicaciones universitarias, etc.). Se trata de hacerse una imagen cabal del tejido social real, sus líderes -normalmente no institucionales- y sus estrategias. Sólo de ese modo es posible establecer una interlocución social. Un ejemplo sencillo de trabajo en este campo sería el mapeo de la blogsfera latinoamericana que realizamos para la Secretaría de Estado de Iberoamérica del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación del Gobierno de España en el marco de la última cumbre Euro-Latinoamericana.

Anuncio de la Sociedad de las Indias Electrónicas (detalle)
La Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas fue fundada como sociedad limitada con 3007 euros de capital el 2 de octubre de 2002 por Natalia Fernández, Juan Urrutia y David de Ugarte. Partían sin cartera de clientes, con el capital social mínimo pero con la experiencia social del primer ciberactivismo europeo y la experiencia empresarial de Piensa en Red que había sido la primera desarrolladora europea de software de gestión en movilidad y creación de redes sociales.

Los comienzos fueron económicamente muy duros para una compañía casi desconocida sin capital ni agenda. Para darse a conocer en medio de lo más duro de la crisis de las puntocom crearon la primera bitácora empresarial del mundo: la Bitácora de las Indias (a la izquierda de esta columna). Pronto llegó el primer cliente: la Federación de Empresas Distribuidoras de Gases Licuados del Petróleo y otros clientes que buscaban sobre todo mejorar el aprovechamiento comercial de su esfuerzo en la web, como Meliá o Nupik.

Mientras los pioneros luchaban por despegar, desarrollaron también las técnicas de análisis de redes sociales que les permitirían ofrecer servicios de mucho más valor añadido y asumir los primeros proyectos relevantes. El primero de ellos llegaría en la primavera de 2003, asesorando la candidatura de Belloch a la alcaldía de Zaragoza. Se trata del primer caso documentado de análisis de redes sociales para elaborar la estrategia de una campaña electoral. Y fue un éxito.

A finales de 2003 llegaría un contrato con Telefónica —desarrollar e implementar las primeras novelas para móviles fuera de Japón— y a partir de ahí la empresa despegaría con cada vez más y mejores clientes. Tras el 11M trabajamos con el Consejo Consultivo de Castilla- La Mancha en el desarrollo y articulación del debate virtual del foro Armas y Letras: la guerra y el Derecho en el IV centenario de el Quijote.

Llegan entonces nuestros primeros grandes proyectos: una importante farmaceutica y una de las principales empresas europeas de gestión medioambiental a los que el análisis de redes sociales en ámbitos informales de decisión les servirán para diseñar sus estrategias regulatorias y su proyección pública.

Usando la misma metodología, en 2006 desarrollaremos para Turismo de Andalucía el primer análisis de red de creadores de opinión en la Internet informal que se hacía a nivel mundial en un sector en el que el 75% de los destinos se deciden en la red.

La Sociedad llegará a su madurez a partir de 2007, bajo la dirección de su actual gobernadora, Natalia Fernández, que consolidará el posicionamiento de la empresa y ampliará su cartera de clientes, iniciando un crecimiento sostenido de la facturación que haría después posible la internacionalización de nuestra presencia en el mercado y la transformación en sociedad cooperativa el 18 de septiembre de 2009.

En ese periodo fundamos la desarrolladora de software libre Feed the Ivy SL, creadora del servicio feevy.com posteriormente vendido al grupo BBVA, para quien la Sociedad de las Indias empezaría a trabajar -y continúa hoy- como consultora de innovación, desarrollando proyectos como la blogsfera BBVA, la primera blogsfera corporativa de un gran banco transnacional y emitiendo regularmente informes sobre oportunidades sociales, organizativas y tecnológicas para el banco.

En 2007 asesoramos utilizando técnicas de análisis de redes sociales y posicionamiento estratégico a la expansión en América Latina de un importante grupo inversor español con intereses en el sector energético.

En 2008, también en asociación con el Area de Innovación de BBVA y con la editorial El Cobre lanzamos la primera colección de libros de autores contemporáneos en dominio público: la Colección Planta 29.

El 18 de septiembre de 2009 nos transformamos formalmente en cooperativa. Para entonces, nuestra forma de trabajo ya nos había llevado a un ratio de ingreso/persona varias veces superior al de las grandes consultoras.

El 9 de febrero de 2010 iniciamos formalmente a la puesta en marcha del Grupo Cooperativo de las Indias integrando en la estructura a la Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas y poniendo en marcha el proceso de elaboración de estatutos e inscripción en registro del nuevo grupo, con la idea de ampliar nuestra oferta de servicios a nuevos campos en sinergia con nuestras participadas y nuestras áreas de experiencia tradicionales.

Hoy nuestra cartera de clientes se extiende por América Latina y España y se desarrolla en ámbitos tan diversos como el fomento del emprendimiento, la inteligencia de negocio para grandes grupos industriales en transnacionalización y la comunicación social y política.

Colección Planta29

Bitácora de las Indias

Sociedad de las Indias Electrónicas
CIF F-83409656 / Grupo Cooperativo de las Indias
Barco 37 - 28004 - Madrid

Florencio Escardó 1486 - 11700 - Montevideo