Sociedad de Las indias Electrónicas

Ecoperiódico: un balance crítico

11 Mar 2008

A un poco menos de año de su creación el Ecoperiódico nos deja muchas luces… pero también nos hace poner en cuestión algunos presupuestos del periodismo participativo que entonces compartíamos.

El Ecoperiodico cambia de piel y renueva y amplía su equipo. A Arnau se unió primero Paco y en unos días se unirá Maki.

Hemos generado un espacio de diálogo y encuentro que nos ha permitido organizar actos públicos con peso en el sector, actos en los que el uso del vídeocast ha dado resultados excelentes en la difusión y amplificación de los debates que hemos organizado hasta ahora.

Gracias a esa experiencia seremos el medio de comunicación oficial de Ambientalia 2008, macroevento que reune al III Congreso Andaluz de Desarrollo Sostenible, al VII Congreso Andaluz de Ciencias Medioambientales y el I Encuentro Estatal de Investigadores Ambientales. Todo un éxito.

Decíamos hace poco menos de un año que la primera clave

a la hora de plantear un proyecto de periodismo participativo es tener claramente delimitado el demos y saber transmitirlo a la comunidad a la que nos dirigimos.

Esto desde luego lo hemos hecho muy bien. No hay entorno de interés verde, desde las manis por el cierre de Almaraz a las salas de prensa del Congreso de los Diputados donde nuestros compañeros no sean habituales, conocidos y apreciados. Gracias a eso hemos dado entrevistas exclusivas y coberturas únicas documentadas en vídeo de evidente interés para la blogsfera medioambientalista.

Pero hemos fallado en el desarrollo participativo. Partíamos de la idea de que era clave:

la dimensión de alfabetización digital y enseñanza de habilidades expresivas que [estos proyectos] deben de tener necesariamente.

Si entendemos el periodismo participativo como una herramienta para la primera fase de la digestión informativa de una red (generar noticias), centrar nuestras esperanzas de participación en los que están en la segunda (opinión y análisis) desde los blogs de esa misma red, sería un grave error. Por el contrario, lo previsible es que la mayoría de los periodistas ciudadanos no sean bloggers. Habrá bloggers también por supuesto, pero de entrada sólo los líderes comunitarios, los activistas, priorizarán tanto la construcción de la red como para robar tiempo para ambas cosas.

Si… nuestro plan de despliegue no ha cuajado porque de esos 2000 fieles que nos leen diariamente son pocos, poquísimos, los que envían noticias. Como esperábamos lo que la blogsfera verde espera del Ecoperiódico es que le aporte una agenda de temas amplia, materia prima para discutir y reflexionar. Nos piden ser la agencia de noticias de la red. Y en consecuencia nos mandan pocas cosas.

Y a los otros, los grupos conservacionistas locales, las pequeñas empresas del sector, los técnicos que no tienen blog, si queremos que participen tendremos que enseñarles y animarles a manejar las herramientas a su disposición… y la pregunta que me surge ahí es sencilla: si les damos la formación ¿no sería mejor dársela para que conviertan en blogueros y fueran por tanto más independientes y potentes comunicativamente?

Yo creo firmemente que esa opción es la mejor. Sin formación no hay base para el periodismo participativo. Pero con formación sería mezquino no hacer blogueros (individuales y colectivos). Por supuesto que estos enviarán -y cierto que envían- noticias de tanto en cuanto. Pero la masa crítica que permitiría a un pequeño medio como ecoperiodico nutrirse sólo de eso, seguramente sería incluso mayor que lo que el propio medio ecologista organizado es hoy…

Conclusiones

Así que el balance final, casi un año después, para mi sería: hemos hecho un buen medio comunitario abierto a la participación pero no un periódico participativo. Creo que podemos estar orgullosos: el Ecoperiódico está siendo muy útil a la blogsfera y el entorno medioambiental en España. Tanto que el modelo está siendo asumido y replicado abiertamente en países como Argentina. Pero no, tal vez pasó el momento o sólo fue un espejismo, pero no hay dimensión para un periódico participativo en el entorno medioambiental español.

Así que disfruten del Ecoperiódico y su nueva presentación y no olviden que sigue y seguirá abierto a las noticias que quieran enviar. Pero tampoco olviden -no les queremos engañar- que detrás, redactando la mayoría de las entradas y seleccionando los cables de agencia, hay un equipo indiano que originalmente sólo quería coordinar y editar.

Mis felicidades y enhorabuena a ellos en vísperas de nuestro primer aniversario!

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3 Trackbacks/Pingbacks

  1. » ¿Periodismo con participación o periódico participativo? deUgarte.com

    [...] acaba de publicar un balance crítico del primer año de experiencia con Ecoperiódico. Es un balance que parece muy duro en un momento en el que el Ecoperiódico renueva su imagen, [...]

  2. Lo que pasa en Tenerife: periodismo participativo isleño « Barraquito.net

    [...] llega este medio días después de haber leído el balance del primer año de vida del Ecoperiódico. Nacido con la idea de ser un periódico participativo sobre ecología y medio ambiente, después de [...]

  3. » Aclaraciones argentinas deUgarte.com

    [...] La noticia: me dicen que Pablo critica al Ecoperiódico en twitter. Pienso: no me extraña, si ya lo hizo Nat en la Bitácora y yo en mi blog y Pablo anda hablando de periodismo ciudadano, qué más natural que el que se una a [...]

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La Sociedad de las Indias Electrónicas es una consultora de innovación.

Natalia Fernández, socia fundadora de La Sociedad de Las Indias Electrónicas
Fue fundada como sociedad limitada con 3007 euros de capital el 2 de octubre de 2002 por Natalia Fernández, Juan Urrutia y David de Ugarte. Partían sin cartera de clientes, con el capital social mínimo pero con la experiencia social del primer ciberactivismo europeo y la experiencia empresarial de Piensa en Red que había sido la primera desarrolladora europea de software de gestión en movilidad y creación de redes sociales.

Los comienzos fueron económicamente muy duros para una compañía casi desconocida sin capital ni agenda. Para darse a conocer en medio de lo más duro de la crisis de las puntocom crearon la primera bitácora empresarial del mundo: la Bitácora de las Indias (a la izquierda de esta columna). Pronto llegó el primer cliente: la Federación de Empresas Distribuidoras de Gases Licuados del Petróleo y otros clientes que buscaban sobre todo mejorar el aprovechamiento comercial de su esfuerzo en la web, como Meliá o Nupik.

Mientras los pioneros luchaban por despegar, desarrollaron también las técnicas de análisis de redes sociales que les permitirían ofrecer servicios de mucho más valor añadido y asumir los primeros proyectos relevantes. El primero de ellos llegaría en la primavera de 2003, asesorando la candidatura de Belloch a la alcaldía de Zaragoza. Se trata del primer caso documentado de análisis de redes sociales para elaborar la estrategia de una campaña electoral. Y fue un éxito.

A finales de 2003 llegaría un contrato con Telefónica —desarrollar e implementar las primeras novelas para móviles fuera de Japón— y a partir de ahí la empresa despegaría con cada vez más y mejores clientes. Tras el 11M trabajamos con el Consejo Consultivo de Castilla- La Mancha en el desarrollo y articulación del debate virtual del foro Armas y Letras: la guerra y el Derecho en el IV centenario de el Quijote.

Llegan entonces nuestros primeros grandes proyectos: una importante farmaceutica y una de las principales empresas europeas de gestión medioambiental a los que el análisis de redes sociales en ámbitos informales de decisión les servirán para diseñar sus estrategias regulatorias y su proyección pública.

Usando la misma metodología, en 2006 desarrollaremos para Turismo de Andalucía el primer análisis de red de creadores de opinión en la Internet informal que se hacía a nivel mundial en un sector en el que el 75% de los destinos se deciden en la red.

La Sociedad llegará a su madurez a partir de 2007, bajo la dirección de su actual gobernadora, Natalia Fernández, que consolidará el posicionamiento de la empresa y ampliará su cartera de clientes, iniciando un crecimiento sostenido de la facturación que haría después posible la internacionalización de nuestra presencia en el mercado.

En ese periodo fundamos la desarrolladora de software libre Feed the Ivy SL, creadora del servicio feevy.com posteriormente vendido al grupo BBVA, para quien la Sociedad de las Indias empezaría a trabajar -y continúa hoy- como consultora de innovación, desarrollando proyectos como la blogsfera BBVA, la primera blogsfera corporativa de un gran banco transnacional y emitiendo regularmente informes sobre oportunidades sociales, organizativas y tecnológicas para el banco.

En 2007 asesoramos utilizando técnicas de análisis de redes sociales y posicionamiento estratégico a la expansión en América Latina de un importante grupo inversor español con intereses en el sector energético.

En 2008, también en asociación con el Area de Innovación de BBVA y con la editorial El Cobre lanzamos la primera colección de libros de autores contemporáneos en dominio público: la Colección Planta 29.

En 2009 nuestra cartera de clientes se extiende por mundos tan distintos como el de la banca, la energía, las grandes bodegas, el medioambiente o el arte contemporáneo.

Colección Planta29

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