Sociedad de Las indias Electrónicas

Más allá de Orkut

24 May 2004

Los usuarios hacen críticas al modelo de propiedad, a la gestión, a los servicios… ¿Ha dejado Orkut de ser la gran opción de futuro para articular redes sociales en Internet? El modelo propietario, de gestión e incluso tecnológico de sus creadores lo ha limitado en demasía y condenado a ser sólo uno más. Pero su huella queda: muchas comunidades empiezan a incluir utilidades de relación y señalización de redes sociales. Orkut está ya más allá de Orkut, como el webmail lo está de Hotmail o la mensajería instantánea de ICQ.

Hace unos meses, la eclosión de Orkut levantó grandes esperanzas: por primera vez un sistema de señalización de redes sociales organizaba una comunidad de comunidades en crecimiento geométrico. A pesar de estar restringido su crecimiento a las invitaciones, Orkut crecía geométricamente reproduciendo las redes sociales subyacentes a la WWW. Por un momento parecía que Orkut podría asumir un papel de interfaz universal de las comunidades virtuales.

Pero si la idea era genial y tenía un atractivo y potencial evidentes, no eran menos evidentes las limitaciones del modelo lanzado en asociación con Google. En primer lugar la arquitectura, centralizada y basada en servidores Windows, incapaz de soportar el crecimiento de la red de manera robusta y generando continuas caídas de servicio. Esto era realmente sorprendente, cuando la fortaleza de Google se basa precisamente en la combinación de software libre y arquitecturas distribuidas.

En segundo lugar, los términos de servicio eran la delicia del paranóico: todo lo escrito o publicado dentro de la red Orkut pasaba automáticamente a ser de su propiedad intelectual, desde nuestras propias biografías a los chistes, de las contribuciones en foros a la las fotos. Desde luego no era la mejor forma de ganar la confianza de los netócras y la comunidad teki, el público de prescriptores cuya atención el sistema orkutiano ganó, en un primer momento, tan exitósamente.

Lo cerrado fracasa

Pero se trataba en realidad del síntoma de un problema más amplio: Orkut se concibe a si mismo al modo de un parque temático en el que te registran para que no entres con bocadillos. La cuestión no era tanto la calidad tecnológica de los servicios (mail, foros, agendas…) que no hubiera sido decisiva en una comunidad abierta y en pruebas, sino las rigideces de un sistema que ni siquiera permitía el enlace a la propia ficha personal desde el exterior y mucho menos la integración con los sitios ya existentes que daban soporte a las comunidades virtuales. Que sigui tancat i centralitzat no m’agrada gents, nos comentaba Pere Quintana, el conocido blogger menorquín premio RAI a la mejor bitácora personal, el fa inflexible i incòmode. Has vist com ha caigut el nombre d’aportacions a la comunitat? Pot ser és degut a això.

Por si fuera poco, los mecanimos de control automático para evitar abusos paralizaban contínuamente a los usuarios más activos castigándolos a una simbólica cárcel sin evitar por el contrario un continuo spaming de los que enviaban todo tipo de mensajes tontos a los “amigos de amigos”, una categoría muy deteriorada por la propia organización que había fomentado, mediante la publicación de rankings de hubs, el coleccionismo de amigos.

Del mundo en Orkut a Orkut en el mundo

A partir de ahí son lógicos los debates que se abren: primero la conveniencia o no de lanzar un Freekut, un Orkut distribuido sobre software libre mantenido por una comunidad abierta, debate lanzado por cierto desde España y en el que llega a participar el mismísimo Mitchell Kapor. Después la espita se abre: M’imagino una nova eina que, tal com a fet iTunes, no inventi res de nou, simplement agafi el que ja hi ha (llistes de correu, jabber, FOAF, RSS, etc.) i en faci un còctel explosiu. T’imagines totes aquestes eines ben organitzades? Quina potència! L’escriptori esdevindria una eina de “dominació del món” perfecta., escribía hace unos meses Pere Quintana.

La red social estaba digiriendo Orkut: los proyectos que incluyen elementos de lógica orkutiana se multiplican convirtiendo a su referente en una especie de granada, de semillero de ideas y nuevas formas. Seguramente no era lo que pensaban o deseaban sus creadores, pero no deja de ser una ley de la economía red que el mismo mecanismo que genera monopolios a partir del efecto red los anule rápidamente si el grupo de usuarios que perciben que cambiar de paradigma merece la pena alcanza una masa crítica… Un momento ese que sería el de tipping point para sus competidores.

Las semillas de la granada

Este proceso de cambio de paradigma en un mercado de la información puede producirse de dos maneras. La más estudiada es la de los monopolios sucesivos. Por ejemplo en el mercado de los sistemas operativos para ordenadores personales, que pasó casi en su totalidad de la égida Apple a la DOS/Windows y que probablemente pase de igual modo a sistemas libres o fundamentalmente libres en unos años. La otra es la de disolución/explosión, es decir, la aparición de muchos agentes que dan el servicio en muchos sitios y contextos distintos. Esto es lo que pasó en su día con la mensajería instantánea o el webmail y es lo que está pasando ahora con Orkut.

De los muchos ejemplos posibles hay uno especialmente llamativo de lo útil que puede significar aplicar una utilidad para la navegación por redes sociales, yendo de amigos a amigos de amigos y de estos a los amigos de cada uno. Se trata de Lernu!, un sitio dedicado a la enseñanza gratuita y multilingüe del Esperanto que a los cursos ha incorporado funcionalidades que permiten la ayuda mútua entre estudiantes y hablantes. La idea genial de Lernu! es que aprender una lengua, siquiera sea el fácil idioma auxiliar del Dr Zammenhof, no es sólo cuestión de gramática y vocabulario, sino también de integración en una comunidad. Es muy probable que muchas comunidades de todo tipo, desde voluntarios sociales hasta jugadores de rol, desde lectores de prensa electrónica hasta redes de bloggers, opten por hacer lo mismo. Entoces, Orkut habría obtenido el mayor triunfo que se puede alcanzar en la red: la ubicuidad… por cierto, siempre y necesariamente póstuma para toda creación que no sea libre.

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1 Trackback/Pingback

  1. » Google de Orkut a OpenSocial: un jaque por gmail deUgarte.com

    [...] Hoy, cuando todo el mundo, incluído este blog, hablaba de Google y OpenSocial, no podía dejar de pensar en cuando allá por mayo de 2004 dábamos el RIP de Orkut. [...]

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La Sociedad de las Indias Electrónicas es una consultora de innovación.

Natalia Fernández, socia fundadora de La Sociedad de Las Indias Electrónicas
Fue fundada como sociedad limitada con 3007 euros de capital el 2 de octubre de 2002 por Natalia Fernández, Juan Urrutia y David de Ugarte. Partían sin cartera de clientes, con el capital social mínimo pero con la experiencia social del primer ciberactivismo europeo y la experiencia empresarial de Piensa en Red que había sido la primera desarrolladora europea de software de gestión en movilidad y creación de redes sociales.

Los comienzos fueron económicamente muy duros para una compañía casi desconocida sin capital ni agenda. Para darse a conocer en medio de lo más duro de la crisis de las puntocom crearon la primera bitácora empresarial del mundo: la Bitácora de las Indias (a la izquierda de esta columna). Pronto llegó el primer cliente: la Federación de Empresas Distribuidoras de Gases Licuados del Petróleo y otros clientes que buscaban sobre todo mejorar el aprovechamiento comercial de su esfuerzo en la web, como Meliá o Nupik.

Mientras los pioneros luchaban por despegar, desarrollaron también las técnicas de análisis de redes sociales que les permitirían ofrecer servicios de mucho más valor añadido y asumir los primeros proyectos relevantes. El primero de ellos llegaría en la primavera de 2003, asesorando la candidatura de Belloch a la alcaldía de Zaragoza. Se trata del primer caso documentado de análisis de redes sociales para elaborar la estrategia de una campaña electoral. Y fue un éxito.

A finales de 2003 llegaría un contrato con Telefónica —desarrollar e implementar las primeras novelas para móviles fuera de Japón— y a partir de ahí la empresa despegaría con cada vez más y mejores clientes. Tras el 11M trabajamos con el Consejo Consultivo de Castilla- La Mancha en el desarrollo y articulación del debate virtual del foro Armas y Letras: la guerra y el Derecho en el IV centenario de el Quijote.

Llegan entonces nuestros primeros grandes proyectos: una importante farmaceutica y una de las principales empresas europeas de gestión medioambiental a los que el análisis de redes sociales en ámbitos informales de decisión les servirán para diseñar sus estrategias regulatorias y su proyección pública.

Usando la misma metodología, en 2006 desarrollaremos para Turismo de Andalucía el primer análisis de red de creadores de opinión en la Internet informal que se hacía a nivel mundial en un sector en el que el 75% de los destinos se deciden en la red.

La Sociedad llegará a su madurez a partir de 2007, bajo la dirección de su actual gobernadora, Natalia Fernández, que consolidará el posicionamiento de la empresa y ampliará su cartera de clientes, iniciando un crecimiento sostenido de la facturación que haría después posible la internacionalización de nuestra presencia en el mercado.

En ese periodo fundamos la desarrolladora de software libre Feed the Ivy SL, creadora del servicio feevy.com posteriormente vendido al grupo BBVA, para quien la Sociedad de las Indias empezaría a trabajar -y continúa hoy- como consultora de innovación, desarrollando proyectos como la blogsfera BBVA, la primera blogsfera corporativa de un gran banco transnacional y emitiendo regularmente informes sobre oportunidades sociales, organizativas y tecnológicas para el banco.

En 2007 asesoramos utilizando técnicas de análisis de redes sociales y posicionamiento estratégico a la expansión en América Latina de un importante grupo inversor español con intereses en el sector energético.

En 2008, también en asociación con el Area de Innovación de BBVA y con la editorial El Cobre lanzamos la primera colección de libros de autores contemporáneos en dominio público: la Colección Planta 29.

En 2009 nuestra cartera de clientes se extiende por mundos tan distintos como el de la banca, la energía, las grandes bodegas, el medioambiente o el arte contemporáneo.

Colección Planta29

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