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Sociedad de Las indias Electrónicas

Un ejército para las ONGs

06 Dic 2009

El secuestro de tres cooperantes de una ONG barcelonesa en Mauritania reincide en las cuestiones abiertas por la crisis del Alakrana, obligando a un necesario update ideológico tanto a las ONGs como a los estados.

Tan sólo en ayuda oficial, con dinero de impuestos ciudadanos, el estado español canaliza a través de ONGDs más de 3000 millones de euros año y tiene como objetivo triplicar esa cifra de aquí a 2012. Si a eso sumamos las donaciones privadas y un verdadero ejército de 1400 voluntarios tenemos todo un sector económico, altamente transnacionalizado y ofreciendo blancos en las zonas de estados más débiles del mundo. Un verdadero dolor de cabeza para los gobernantes, que se descubren subitamente un escenario muchas veces mayor y más dificil que el de los atuneros en Somalia.

De repente las obviedades cotidianas de la transnacionalización se manifiestan como peligros terribles.

Un convoy de doce camiones con todo este dispositivo tiene mucha visibilidad y atrae la atención de mucha gente en África.

Y la verdad es que estas primeras críticas recibidas por Acció Solidaria, la ONG organizadora de la caravana que sufrió el secuestro, así sienten mal, no pueden resultar más oportunas e incluso tímidas.

Si damos pistas de que todo el mundo pagará, el secuestro se incrementará radicalmente. Es una espiral difícil de cortar en época de crisis y cuando todo el mundo piensa que las ONG son ricas porque tienen coches o porque, si no pagan ellas, pagará el gobierno que hay detrás

Desgraciadamente es ya tarde para plantearse si la política de pago de secuestros puede servir para dilatar esta transición. En nuestro mundo la piratería y el secuestro se han convertido literalmente un mercado abierto y comunitario donde la gente común invierte sus ahorrros. Ayer fueron piratas en Somalia, hoy son guerrillas de alQaeda en Mauritania, mañana serán insurgentes en Afganistán o bandas en Guinea Bisau… La cuestión es que las ONG ya no son los buenos de la película a los que nadie toca porque suplen las carencias de los estados fallidos o en descomposición. Son objetivos. Politicamente útiles y economicamente valiosos.

Pero aunque sean conscientes de ello las ONGs españolas no parecen decididas a enfrentar el problema en los términos a los que grandes ONGs del anglomundo lo enfrentan tras la experiencia que abierta en la Somalia de hace una década se ha consolidado en Iraq y Afganistán.

Ni siquiera en el marco de intervenciones militares internacionales los costes permiten a los estados cubrir a los cooperantes de un modo efectivo. Los cooperantes y el reparto de ayuda humanitaria necesitan dotarse de herramientas de seguridad transnacional y eso significa recurrir a las Empresas Militares Privadas tanto o más que los atuneros o los petroleros en itinerancia.

Las agencias humanitarias de la ONU hace tiempo que pasaron de concebir la contratación de EMPs como una “aberración temporal” a aceptar que se trataba de la respuesta a un nuevo tipo de necesidades. Hoy existe toda una literatura académica sobre ese nuevo saber que consiste en coordinar el espíritu evangélico, pacífico y moralizante de las ONGs con la lógica militar de los contratistas.

Las grandes instituciones de la cooperación empiezan a descubrir que no todas las EMP son iguales y que se trata más bien de influir en el mercado para reforzar a aquellas cuyo compromiso con los Derechos Humanos forme parte de su identidad corporativa.

Algo que sin duda también deberían pensar los estados cuando irremediablemente tengan que optar entre renunciar a una ayuda que representa una parte importantísima de su política exterior y condicionar el acceso a fondos públicos de las ONGs a la existencia de planes de seguridad operativa para los cooperantes en lugares donde el estado no puede colocar tropas para cubrirles.

En la Europa francoalemana y el anglomundo hace más de dos años que varias de las mayores ONGs globales teorizan y evalúan sindicar la contratación de servicios militares bajo un código ético común. Las EMP por su parte sienten el atractivo de un cliente que puede ayudar a un reposicionamiento público del sector que a su vez facilite su regulación más allá de las medidas de excepcionalidad.

Gobiernos y ONGs tienen que aceptar el update cultural e ideológico que supone imaginar a los cooperantes de la próxima década acompañados por contratistas militares, levantando barricadas junto a los ambulatorios y los pozos. Irremediablemente herederos de una tradición cristiana, muchos se sentirán tan incómodos como un apostol con guardaespaldas, pero hay poco que comentar. A fin de cuentas hasta fray Junípero Serra fue acompañado en su día por contratistas militares y el nuevo mundo no deja de ofreer imágenes paradójicas que se parecen cada vez más a aquel mundo renacentista y barroco en el que germinó el estado nacional. Ahora, en la vejez del mundo de las naciones y los ejércitos nacionales, volvenos a encontrarnos con ellas. Bienvenidos.

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2 Comentarios a “Un ejército para las ONGs”

  1. juanhm

    Ya allá por 1999 una de las primeras cuestiones que se trató como parte del trabajo con una ONG en Albania/Kosovo fué la contratación de personal local de seguridad, al menos para la protección de la sede.

    Una mayor regulación de las EMP y la posible colaboración entre organizaciones de cara a su contratación no parece sino una mejora en la evolución lógica de esta tendencia.

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  1. ONGs con kalashnikov

    [...] es el futuro. Hace mucho que el ciberpunk es el presente. Ahí fuera, en el mundo, las ONGs debaten protegerse contratando empresas militares privadas. Algunas llegan demasiado tarde. (0) Crea un usuario en un [...]

Natalia Fernández, socia fundadora de La Sociedad de Las Indias Electrónicas
Las Indias es un Grupo Cooperativo que entiende el mundo desde la lógica de las redes y el compromiso con la democracia económica y la transnacionalidad. Creamos conocimiento, productos y servicios empoderadores para las personas, las comunidades y las organizaciones con herramientas innovadoras que refuerzan la sostenibilidad social y medioambiental de sus proyectos.

Grupo Cooperativo de las Indias
La Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas, cabeza del Grupo Cooperativo de las Indias, es una consultora de innovación con oficinas en Madrid y Montevideo.

Nuestros fuertes son la innovación corporativa, social y de negocio, el desarrollo local y regional, la diplomacia corporativa y la inteligencia de fuente pública, especialidades basadas todas ellas en el análisis dinámico de redes sociales. La Bitácora de las Indias analiza tendencias en todos estos campos.

La innovación de negocio consiste en pensar, diseñar y poner en marcha nuevas formas de negocio que ayuden a las empresas a redefinirse empoderando a su entorno y a la sociedad. Ejemplos actuales del trabajo indiano en este campo serían BBVA para quien realizamos informes de oportunidades organizativas y tecnológicas y Szena, una compañía de software de riesgos con la que trabajamos en la liberación del código que permitirá a los bancos ser más transparentes, nutrirse de propuestas de una comunidad global de expertos y a universidades de todo el mundo desarrollar innovación en un campo hasta ahora reservado para los que podían pagar licencias millonarias.

Innovación social y desarrollo regional son otros dos productos que van de la mano. Se trata de aumentar el capital social de los ciudadanos mediante programas de generación de red. El ejemplo de referencia más actual sería nuestro trabajo con el ayuntamiento de Zaragoza en la creación de empleo joven y cooperativo.

La diplomacia corporativa consiste en empoderar a los ejecutivos y directivos de una organización para que cuando llegan a otro país, a un nuevo mercado o se dirigen a un nuevo sector social puedan convertirse en interlocutores sociales reconocidos. La mayor parte de las empresas comprende ya que a largo plazo sólo se triunfa cuando la sociedad las entiende como una herramienta de sus propios intereses y bienestar. Sin embargo las empresas tienen problemas para establecer conversaciones significativas con el conjunto de la sociedad civil. Hay una parte de formación, de conocimiento cultural, histórico y social que es obvia, pero también hay otra que consiste en “mapear” interlocutores sociales, escuchar y dirigirse a los críticos de igual a igual y establecer conversaciones de las que surjan primero el respeto, luego la confianza y finalmente la cooperación.

En todos estos productos es fundamental el análisis de redes sociales y la inteligencia de fuente abierta. Este tipo de análisis de inteligencia empresarial se llama de “fuente abierta” porque se elabora a partir de información pública (blogs, periódicos, publicaciones universitarias, etc.). Se trata de hacerse una imagen cabal del tejido social real, sus líderes -normalmente no institucionales- y sus estrategias. Sólo de ese modo es posible establecer una interlocución social. Un ejemplo de trabajo en este campo sería el mapeo de la blogsfera latinoamericana que estamos realizando para la Secretaría de Estado de Iberoamérica del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación del Gobierno de España en el marco de la próxima cumbre Euro-Latinoamericana.

Anuncio de la Sociedad de las Indias Electrónicas (detalle)
La Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas fue fundada como sociedad limitada con 3007 euros de capital el 2 de octubre de 2002 por Natalia Fernández, Juan Urrutia y David de Ugarte. Partían sin cartera de clientes, con el capital social mínimo pero con la experiencia social del primer ciberactivismo europeo y la experiencia empresarial de Piensa en Red que había sido la primera desarrolladora europea de software de gestión en movilidad y creación de redes sociales.

Los comienzos fueron económicamente muy duros para una compañía casi desconocida sin capital ni agenda. Para darse a conocer en medio de lo más duro de la crisis de las puntocom crearon la primera bitácora empresarial del mundo: la Bitácora de las Indias (a la izquierda de esta columna). Pronto llegó el primer cliente: la Federación de Empresas Distribuidoras de Gases Licuados del Petróleo y otros clientes que buscaban sobre todo mejorar el aprovechamiento comercial de su esfuerzo en la web, como Meliá o Nupik.

Mientras los pioneros luchaban por despegar, desarrollaron también las técnicas de análisis de redes sociales que les permitirían ofrecer servicios de mucho más valor añadido y asumir los primeros proyectos relevantes. El primero de ellos llegaría en la primavera de 2003, asesorando la candidatura de Belloch a la alcaldía de Zaragoza. Se trata del primer caso documentado de análisis de redes sociales para elaborar la estrategia de una campaña electoral. Y fue un éxito.

A finales de 2003 llegaría un contrato con Telefónica —desarrollar e implementar las primeras novelas para móviles fuera de Japón— y a partir de ahí la empresa despegaría con cada vez más y mejores clientes. Tras el 11M trabajamos con el Consejo Consultivo de Castilla- La Mancha en el desarrollo y articulación del debate virtual del foro Armas y Letras: la guerra y el Derecho en el IV centenario de el Quijote.

Llegan entonces nuestros primeros grandes proyectos: una importante farmaceutica y una de las principales empresas europeas de gestión medioambiental a los que el análisis de redes sociales en ámbitos informales de decisión les servirán para diseñar sus estrategias regulatorias y su proyección pública.

Usando la misma metodología, en 2006 desarrollaremos para Turismo de Andalucía el primer análisis de red de creadores de opinión en la Internet informal que se hacía a nivel mundial en un sector en el que el 75% de los destinos se deciden en la red.

La Sociedad llegará a su madurez a partir de 2007, bajo la dirección de su actual gobernadora, Natalia Fernández, que consolidará el posicionamiento de la empresa y ampliará su cartera de clientes, iniciando un crecimiento sostenido de la facturación que haría después posible la internacionalización de nuestra presencia en el mercado y la transformación en sociedad cooperativa el 18 de septiembre de 2009.

En ese periodo fundamos la desarrolladora de software libre Feed the Ivy SL, creadora del servicio feevy.com posteriormente vendido al grupo BBVA, para quien la Sociedad de las Indias empezaría a trabajar -y continúa hoy- como consultora de innovación, desarrollando proyectos como la blogsfera BBVA, la primera blogsfera corporativa de un gran banco transnacional y emitiendo regularmente informes sobre oportunidades sociales, organizativas y tecnológicas para el banco.

En 2007 asesoramos utilizando técnicas de análisis de redes sociales y posicionamiento estratégico a la expansión en América Latina de un importante grupo inversor español con intereses en el sector energético.

En 2008, también en asociación con el Area de Innovación de BBVA y con la editorial El Cobre lanzamos la primera colección de libros de autores contemporáneos en dominio público: la Colección Planta 29.

El 18 de septiembre de 2009 nos transformamos formalmente en cooperativa. Para entonces, nuestra forma de trabajo ya nos había llevado a un ratio de ingreso/persona varias veces superior al de las grandes consultoras.

El 9 de febrero de 2010 iniciamos formalmente a la puesta en marcha del Grupo Cooperativo de las Indias integrando en la estructura a la Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas y poniendo en marcha el proceso de elaboración de estatutos e inscripción en registro del nuevo grupo, con la idea de ampliar nuestra oferta de servicios a nuevos campos en sinergia con nuestras participadas y nuestras áreas de experiencia tradicionales.

Hoy nuestra cartera de clientes se extiende por mundos tan distintos como el de la banca, la energía, las administraciones públicas, el medioambiente o el arte contemporáneo.

Entre los últimos proyectos indianos con repercusión pública destaca la presentación y discusión con la blogsfera de la Cumbre Unión Europea-América Latina (febrero de 2010), primera experiencia de este tipo en el mundo.

Colección Planta29

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